
Bruno Lanzarote sueña con vivir aventuras a través de los trazos, junto a su ilustrada mascota Max. Un aventura que empieza con un gran meta: sobrevivir a una campaña de crowdfunding.
Buenas noches Bruno. Antes que nada, ¿quién es Bruno Lanzarote Pérez y a qué te dedicas?
Hola Sergio. Pues soy un dibujante que se gana la vida como diseñador gráfico, o bien un diseñador al que le gusta dibujar, no tengo muy claro dónde empieza uno y termina el otro. Lo que sí tengo claro es que mi cabeza está llena de historias para contar a través de mis dibujos y que me encantaría dedicarme al cómic de manera profesional. He tenido mucha suerte y he podido dibujar algunos tebeos por encargo, pero lo cierto es que tenía ganas de darle su oportunidad a un proyecto más personal como es Bruniana Jones y Max.
Naciste en Ciudad Real, pero con ese apellido tenías que terminar en las islas. ¿Qué hizo que acabaras en las afortunadas?
Una cuestión de suerte y tal vez algo del espíritu aventurero de Bruniana. Tras terminar publicidad busqué mi sitio por el mundo y probé en Nueva York, Barcelona, Almería y Madrid. Finalmente trabajé un tiempo en un estudio junto a unos amigos en la capital. Tenía ganas de otro cambio y una amiga canaria de ascendencia argamasillera –de mi pueblo, vaya– me ofreció la posibilidad de venirme a trabajar a La Provincia en los talleres de artes gráficas. Aunque aquel trabajo duró poco, venir a Canarias me ofreció nuevas posibilidades laborales y personales. El caso es que aquí sigo, después de algo más de 16 años, casado con una canaria de nombre Yaiza (como no podía ser de otra forma con mi apellido, jajaja).
Eres publicista de formación. ¿Y de ejecución?
Soy un publicista reciclado a diseñador gráfico. Cuando sales de estudiar tienes un montón de ideas en la cabeza, ganas de comerte el mundo y hacer campañas espectaculares para grandes marcas, pero la realidad es que muchos son los llamados y pocos los elegidos. Además, siempre me ha gustado más ir por mi cuenta, y el diseño gráfico me lo permite sin estar metido en una estructura como la de una agencia de publicidad.
¿Dibujas o ilustras?
Pues de todo un poco. Me gusta dibujar cómics y me permite contar todas las historias que pueblan mi cabeza, pero últimamente me encargan bastantes trabajos de ilustración y disfruto de esa faceta, algo que ni yo mismo sabía que tenía.
Como profesional, has puesto tu talento al servicio de muchos clientes pero un día, llega Bruniana Jones. Cuéntanos su historia.
Es una historia bastante larga... Empezó como una broma con un compañero de clase, allá por 1987. A raíz de esas ocurrencias adolescentes surgió el personaje que, como verás, ya no es un chaval. En un principio iba a ser una parodia de Indiana Jones, pero tomó personalidad propia muy pronto y se distanció de él. Por aquel entonces dibujé un cómic con motivo del V Centenario del descubrimiento de América. Lo llevé a algunas editoriales en Barcelona, pero lo cierto es que era un trabajo de principiante y aunque me dieron varios consejos valiosos, se quedó en un cajón durante muchos años. Ese cómic se ofrece adicionalmente al que se anime a colaborar en el crowdfunding, pues tiene más valor como curiosidad que como otra cosa. En él se narra también el encuentro con el otro personaje principal, Max. Ahora mismo estoy dibujando la siguiente aventura de Bruniana y tal vez veamos un primer encuentro diferente y conoceremos a otros personajes importantes en su historia.
Y ha crecido hasta convertirse en un proyecto personal con su propio mundo. ¿Qué personajes le acompañan en su aventura?
En esta aventura de "Sangre de Dragón" podremos ver a su inseparable perro Max, por supuesto. Pero como verás, mi apellido marca por muchos motivos, porque parte de la historia se ambienta en Canarias y además recorre y reinventa la mitología artúrica. Podremos ver a un rey dormido, a una dama a la que le gusta sumergirse en cualquier fuente de agua, a una reina y su hermana, un caballero perdido, un mago archiconocido y, sobre todo, a Mouder. George R.R. Martin en uno de sus libros de "Juego de Tronos" daba gracias por los dragones, y le entiendo perfectamente. Mouder es un dragón que he disfrutado dibujando, tengo debilidad por los reptiles de gran tamaño y además éste es muy simpático.
Ahora mismo estás inmerso en una campaña de crowdfunding para editarlo en papel. ¿Cómo va la campaña?
Acabo de empezar y va bastante bien. Se ha compartido muchísimo en las redes sociales, con lo que estoy llegando a mucha gente que de otra forma nunca oirían hablar de Bruniana y Max. Pero ésta es una carrera de largo recorrido, y al principio los que más se implican son la familia y amigos, que son los que acuden al crowdfunding y hacen las primeras aportaciones. Lo importante es mantener viva la campaña y llegar al objetivo final, que aunque no es muy elevado aún queda lejano. Piensa que lo que pretendo es simplemente cubrir los gastos de impresión. La idea es publicar a toda costa, hacer llegar el cómic al público. He hecho muchos números y sólo pido lo que necesito para sacarlo adelante. Es una aventura que incluso requerirá de inversión propia por mi parte, pero la haré gustoso para verlo impreso.
¿Es el crowdfunding una de las pocas vías que le quedan a un autor para ver su obra publicada?
Hoy en día las cosas están difíciles en todas partes, no vamos a descubrirle a nadie la crisis a estas alturas. Yo no soy un jovenzuelo, pero en el mundo editorial soy un desconocido y ninguna editorial se implica fácilmente en la obra de un autor novel. Por suerte, el crowdfunding es una alternativa real que cada vez están siguiendo más autores y que permite cierta independencia y control sobre la obra. Enrique Fernández, un autor de contrastada calidad que ha publicado varios cómics con repercusión internacional, acaba de editar "Brigada", también a través de Verkami, o Jesús Martínez del Vas, un autor abonado a la autoedición, que publicó "Pobretheus", una parodia de la película Prometheus.
¿Habías intentado ya el contacto con editoriales?
¡Buf! Pues hace muchos años visité a Ediciones B en Barcelona y, aunque se quedaron unas fotocopias del primer cómic de Bruniana, aquello no llevó a nada. Ya tenían un personaje de apellido "Jones", así que no estaban interesados. Eso sí, me dieron varios consejos, como dibujar en formato mayor y llevar algo de más calidad que unos folios A4, jajaja. Luego lo he enviado a alguna otra, a través de amigos, pero no he obtenido respuesta nunca. Lo cierto es que tampoco me he dedicado a perseguirlo, porque aunque es lo que me gusta, mi trabajo como diseñador me ha permitido no depender de ello. Y además, siempre había pensado en autoeditarme.
¿Y por qué ahora?
Bueno, como te decía, Bruniana Jones lleva muchos años acompañándome. La historia que presento ahora la empecé hace la tira de años y estaba pensada como tres tomos distintos. Los dos primeros salieron fácilmente en poco tiempo, porque entonces mi trabajo me dejaba mucho tiempo libre y podía dedicarlo al cómic. Pero el último tomo debo decir que me ha llevado algo más. Lo he empezado, abandonado, olvidado en un cajón, vuelto a retomar, vuelto a abandonar, revisado, borrado, rehecho y demás no sé las veces. Finalmente lo terminé hace dos o tres años y desde entonces sólo he pensado en conseguir financiación y energía para editarlo. Ver otras iniciativas que han salido adelante gracias al crowdfunding me ha terminado de decidir.
¿Qué podemos esperar del cómic?
Aventura y humor. Y sobretodo, la historia nos enseña a no dar nada por sentado.
Hablemos de tu trazo. ¿Cómo definirías tu estilo gráfico?
El que espere ver a John Buscema o Neal Adams, que busque en otra parte, jaja. Lo mío son los monigotes narigudos. Crecí leyendo los tebeos de Bruguera y la revista Fuera Borda, que editaba muchos tebeos franceses y belgas como Tomás el Gafe, los Hombrecitos, Iznogud... Eso decantó mi estilo a la caricatura, pero me gusta el trazo suelto y enérgico, primando la expresividad.
¿Cuál suele ser el proceso hasta tener terminada una página?
Sencillamente me siento delante de la página y dejo que salga sola. Rara vez hago una planificación, aunque reconozco que hacerla facilita el trabajo. Lo que pasa es que cuando hago esa planificación y abocetado, muchas veces esos mismos bocetos me parecen cargados de una expresividad que luego me cuesta repetir al tomarme la página más en serio. Por eso tiro de lápiz y de una idea preconcebida en mi cabeza. Algunas veces lo que sale del lápiz dista de lo que en un principio tenía en mente, la historia toma sus propios atajos y avanza a su aire. Normalmente dibujo varias páginas antes de meterme con el entintado, que hago con rotuladores calibrados, aunque últimamente uso más la Cintiq para eso, ya que me permite conservar el original a lápiz y me ahorra mucho tiempo al ser más rápido.
¿Y de qué influencias bebes?
Probablemente la obra que marcó mis inicios cuando empecé a dibujar fue un cómic de SuperLópez: "El señor de los chupetes", de Jan. Me hizo plantearme el dibujo de manera distinta a como había visto que hacía Francisco Ibáñez en Mortadelo y sus otras creaciones, cuidando mucho más los fondos y dando mayor profundidad al dibujo. Pero sin lugar a dudas el que más me ha influido ha sido Sergio Aragonés con sus cómics de Groo. En mi dibujo hay un antes y un después, porque él también hace un dibujo muy expresivo. Aunque no lo conocía cuando lo creé, Max tiene mucho en común con Ruferto, el perro de Groo. Y en cuanto al guión, mis historias están todas marcadas por el humor. En ese sentido, las fuentes tal vez no estén tanto en el cómic como en el cine y la literatura: Terry Pratchett, "El Jovencito Frankestein" de Mel Brooks o el humor de los Monty Python.
Volvamos a hablar de Canarias. ¿Es posible vivir de la ilustración desde aquí?
Hombre, hoy día gracias a internet no hay limitaciones geográficas, así que el mercado no se reduce a Canarias sino que tienes el mundo a tu disposición. Yo por mi parte toco todos los palos: diseño gráfico, diseño web, maquetación y diseño editorial, ilustración... Aún así, en Canarias hay excelentes ilustradores que te podrían contestar mejor que yo.
Test rápido. Mano alzada o digital
Mano alzada, aunque la Cintiq ahorra mucho tiempo y tiene muchas ventajas. El color, en digital.
¿Bocetos o directo al tajo?
Directo al tajo, me resulta mucho más fresco. Aún así, para ilustraciones complejas uso el abocetado previo.
Un estilo y por qué
La línea clara, porque a mi parecer aúna la expresividad de los personajes con el cuidado por el detalle.
¿Blanco y negro o color?
No tengo preferencias, cada cosa tiene su momento. Hay y ha habido grandes autores que han sabido explotar las posibilidades del blanco y negro de manera excelente, como el genial Will Eisner con Spirit, Jordi Bernet en "Torpedo 1936", el conocidísimo Frank Miller en "Sin City" o Enrique Breccia en "Alvar Mayor". Y en color, podemos destacar la obra casi pictórica de Alex Ross, "Elektra asesina" de Bill Sienkiewicz o cualquiera de las obras de Enrique Fernández, al que he nombrado anteriormente.
Banda sonora para trabajar....
Alan Parsons, Supertramp, Pink Floyd... Pero también escucho muchas bandas sonoras de películas y, según el día, algo de música clásica o Radio 3. Me gusta conocer músicas nuevas y estoy atento a todo lo que va saliendo.
¿Y para celebrar el fin de un trabajo?
Una cena en el japonés y un paseo por Las Canteras de la mano de mi mujer.
¿Papel limpio o sucio?
Jaja... No hago más que llenar hojas en sucio, pero estoy intentando dibujar más en libretas y cuadernos, porque tengo cajones llenos de folios que me da pena tirar. La verdad es que dibujo en cualquier sitio, tengo hasta manteles de papel de restaurantes en los que no he podido contenerme a dibujar. Y para trabajos, papel limpio siempre.
Una técnica y por qué
Yo dibujo a lápiz por lo que te vengo diciendo, la frescura y expresividad que consigo con él. Para pasar a tinta, últimamente estoy probando con pinceles y me encanta cómo queda el dibujo. Pero a la hora de la verdad, entintar digitalmente con la Cintiq ahorra muchas horas de trabajo y elimina los manchurrones, jeje.
¿Un referente internacional?
Sergio Aragonés, por su capacidad para la comedia y el gag, así como por la calidad y cantidad de su obra. Bill Watterson hizo algo maravilloso con Calvin y Hobbes. También me encantan Lewis Trondheim, Manu Larcenet, Frédéric Boilet, Craig Thomson, o Frederik Peeters. Hay muchísimos grandes autores, es imposible quedarse con uno.
¿Y alguien de la escena local?
Alberto Hernández, que es increíblemente versátil y un tío estupendo. Javier Pulido, Ana Bautista, Javier Tejera... En Canarias hay grandes ilustradores y dibujantes, me dejo muchos en el tintero.
Un cómic que te haya marcado
"La vida como viene" de Lewis Trondheim. Es una obra de un tremendo humanismo, aunque paradójicamente los personajes son animales antropomorfos.
¿Algo que añadir?
Tan sólo darte las gracias por la oportunidad de dar a conocer a Bruniana Jones y Max al resto del mundo. ¡Ya era hora de que salieran del cajón! Y si alguien se anima, ya saben cómo colaborar.
Pues muchas gracias por este hueco, suerte con la campaña y… nos vemos en la andadura.







